“Cuando participas en la liturgia realizando tu servicio en el altar, ofreces un testimonio a todos.
Tu absorción, la devoción que brota de tu corazón y se expresa en gestos, en cantos, en las respuestas: si lo haces correctamente y no distraídamente, entonces en cierto modo tu testimonio es uno que conmueve a la gente”.
-El Papa Benedicto XVI se dirige a los monaguillos el 2 de agosto de 2006.
Servir a la mesa del Señor es una manera importante y maravillosa en la que personas jóvenes y mayores pueden asistir a la Eucaristía, la fuente y cumbre de nuestras vidas como cristianos.
Cuando se hace con reverencia, respeto y atención, como sugiere el Papa, esto puede ser un maravilloso servicio a nuestra comunidad de fe y, de hecho, un acto de amor que acerca al servidor a Dios.
Samuel Magno
661-252-3353
parishoffice@st-clare.org